¿Estoy siendo víctima de una estafa online?

Estafas online

No es una novedad, en nuestro día a día, que las nuevas tecnologías definitivamente han llegado para quedarse. Y con ellas, un rápido acceso a la información, una fácil comunicación entre las personas, múltiples contenidos relacionados con el entretenimiento, automatización de las tareas, entre otros aspectos positivos. No obstante, resulta innegable que al igual que estas múltiples ventajas, la falta de seguridad en la red ha generado que tanto particulares como empresas estén expuestos a innumerables amenazas a tan solo un simple “clic”.

Estafas telemáticas o estafas online, un peligro actual

Y es que uno de los peligros más comunes en la actualidad son las estafas telemáticas o estafas online, siendo las más habituales, de acuerdo con las estadísticas de la Fiscalía General del Estado y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: el phishing, tiendas online fraudulentas, transferencias bancarias no autorizadas, estafas en la compra de productos por páginas de compraventa de segunda mano, falso soporte técnico, falsas ofertas de trabajo o fraudes en inversiones como con las criptomonedas.

La Fiscalía destaca que en la persecución de la criminalidad informática “hay una incalculable cantidad oculta de delitos que no son denunciados porque las víctimas no se atreven a hacerlo o no se han dado cuenta. Pese a ello, en 2021 aumentaron un 40% los procesos judiciales y las diligencias de investigación respecto al año anterior, especialmente las estafas por inversión en criptomonedas

¿Qué tipo de estafas online existen?

A continuación, se van a exponer algunas de estas estafas telemáticas más habituales:

  • “Phising”.

Las víctimas reciben un mensaje de correo electrónico o un mensaje de texto que suplanta a una persona u organización de confianza como un banco u oficina de correos. En ellos se contiene un mensaje que induce a la víctima a pinchar en un enlace que les conduce a una página web maliciosa donde generalmente le preguntarán por sus credenciales (ejemplos de este tipo de mensajes suele ser una oferta atractiva como ganado un premio; un aviso del banco indicando que su tarjeta ha sido bloqueada; una advertencia de correos que dispone no haberle podido entregar un paquete porque no se habían pagado los costes de aduanas, etc).

Una vez introducida la información personal, esta llega al atacante y será utilizada para suplantar su identidad, hacer pagos con la tarjeta de crédito o acceder a sus redes sociales o a sus cuentas bancarias.

  • Tiendas online fraudulentas o compras de productos en tiendas de segunda mano.

El acceso a la compra y venta por vía telemática ha supuesto numerosos riesgos. Entre ellos, la dificultad de identificar tiendas reales de páginas webs que simulan ser tiendas con precios muy bajos y que prometen enviarte un producto sin que este exista o llegue a ser enviado en ningún momento. Otro de los riesgos es la compra de productos, por páginas webs de segunda mano, como Wallapop, que no cumplen con las características descritas en la oferta o son totalmente defectuosos.

  • Falsas ofertas de trabajo.

Los timadores están aprovechando la búsqueda generalizada y las ofertas de trabajo en portales de empleo online, para obtener información personal de los intervinientes y utilizarla para generar y hacer llegar falsas ofertas de empleo con condiciones tentadoras. Estas ofertas pueden llegar vía sms o por correo electrónico y están destinadas a engañar a las víctimas para hacerse con sus datos como las cuentas bancarias, el DNI o el número de la Seguridad Social. 

  • Fraudes con criptomonedas.

La “criptolocura” generalizada con las monedas digitales, ha supuesto la floración de nuevas modalidades de estafa destinadas a beneficiarse de las personas que pretenden invertir en este nuevo sistema monetario. La forma más habitual de fraude suele ser la captación de potenciales inversores mediante promesas que garantizan la obtención de altos rendimientos económicos en un brevísimo período de tiempo. Generalmente suele tratarse de inversiones sin riesgo, rápidas y aptas para cualquiera. 

Existen numerosísimas modalidades de estafa cometidas con monedas digitales, y por ello, próximamente destinaremos otra entrada en el blog a identificar las “criptoestafas” más comunes y las claves para evitarlas.

Si después de haber leído hasta aquí, crees que has sido víctima de una estafa online o sospechas que lo puedes estar siendo, no dudes en ponerte en contacto con Lázaro Chico Abogados para que nuestro equipo especializado en Ciberdelitos pueda ofrecerte un mejor asesoramiento y completamente personalizado en este tipo de estafas. 

Scroll al inicio
Llámanos